domingo, 25 de mayo de 2008

Teoría y juego del duende.

Así pues, el duende es poder y no un obrar, es un luchar y no un pensar. Yo he oído decir a un viejo maestro guitarrista: “el duende no está en la garganta; el duende sube por dentro, desde las plantas de los pies “. Es decir, no es cuestión de facultad, sino de verdadero estilo vivo; es decir, de sangre, de viejísima cultura, y, a la vez, de creación en acto.
(…)
Señoras y señores: He levantado tres arcos, y con mano torpe he puesto en ellos a la musa, al ángel y al duende.

La musa permanece quieta; puede tener pequeños pliegues o los ojos de vaca que miran en Pompeya, o la narizota de cuatro caras con la que su gran amigo Picasso la ha pintado. El ángel puede agitar cabellos de Antonello de Messina, túnica de Lippi y violín de Massolino o de Rousseau.

El duende… ¿Dónde esta el duende? Por el arco vacío entra un aire mental que sopla con insistencia sobre las cabezas de los muertos, en busca de nuevos paisajes y acentos ignorados; un aire con olor de saliva de niño, de hierba machacada y velo de medusa, que anuncia el constante bautizo de las cosas recién creadas.

Federico Garcia Lorca “Conferencias”

En el modo, la cojera, en la que avanza la sociedad,esta figura verde se esta diluyendo, no desaparece, pero hay menos tiempo para pararse a apreciarlo;

¿No debería la sociedad, y en tanto el arte, parar esta expansión desbocada que nos lleva a un vacío supra-estratosférico y dirigirnos a un vacío interior, mas personal?

Ivan Izquierdo
P'iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii


10 comentarios:

ismael im dijo...

mas personal? si,amen.
pero que no se convierta en una moda por favor...

Anónimo dijo...

EH?

IZQUIERDO dijo...

No me he expresado bien, al parecer, al decir más personal, me refiero a que se incline por una faceta más humana y menos cientifica, aunque la ciencia sea parte del hombre, cada vez se hace menos caso a la parte sentimental, moral,etc.
El arte ha pasado a transformarse en una especie de "empresa" en la que hay que justificar cada cosa que se hace, sin tener en cuenta que el arte debería ser en sí un lenguaje, que no necesita justificaciones directas, tal vez esbozos que lo situen, que lo abracen o rodeen, pero bueno este ya es otro tema.

ismael im dijo...

yo es eso lo que he entendido, al decir que no se haga moda, digo que no se convierta en un nuevo -ismo o tendencia pasajera.

creo q responde a eso de "eh?" escrito

Anónimo dijo...

ayy... pequeño nihil de lo ontológico...

El duende del epíritu, el duende del alma es el intermediador directo entre nuestro cuerpo, nuestra mano, y la obra.

No sé si ese duende sube de los pies, el mío reside en el centro, entre el estómago y los pulmones.

Allá cada duende y sus preferencias físicas...

Hay una cosa muy bonita que es la epimeleia, ocuparnos de nosotros mismos. Concentrarnos en un recuerdo, quien somos desde el origen, reflexionar en la soledad y transformar la mirada, transformarnos a nosotros mismos.

Sólo nos vaciaremos cuando sepamos qué es lo que tenemos dentro y qué es lo que queremos tener... Y entonces... "limpios" podremos dejar, al duende, que dance a sus anchas...

MUY BONITA TU ENTRADA.

Gracias por dejar que se cuele en el blog ese aire mental y nos ventile de vez en cuando.

Un beso mu grande a todos!

úrsula

Patricia Picón dijo...

vivimos en días de poca fe, y sí, de sobrejustificación. desde cuándo tantas cuentas al arte? tanta explicación? es que se mastica ya.se hace pa tontos? Nos lo definen desde arriba y ¿no deberíamos ser nosotros quienes dibujáramos lo que es o no es el arte (contemporáneo)? nosotr@s, nosotr@s tenemos las herramientas, ellos las paredes, las que nos exponen y nos limitan. un beso

Helí dijo...

si, bueno,
nos toca esta loca época de poca fe.

ustedes llamenme como quieran: etiquetenme por favor! que me vendan y me compren, que hagan sus inversiones, que me seleccionen, que me bequen, que me premien, que me critiquen, que me desprecien, que me precien, que me devaloren. Es necesario, no? pero que me den paredes! si yo solo quiero sacar a mi duende a jugar... pobrecico...

bendito sea el arte

Patricia Picón dijo...

je, eso.

Anónimo dijo...

Llegará el día en que los parques y las calles esten llenos de duendes.

Cuando las paredes sean láminas de queso gruyere y en ellas, lámparas de arándanos. Sobre las que las luciérnagas dormiran de noche.

No entenderán de prohibiciones, ni desengaños, siempre dicen la verdad.

No tendrán que venderse pues será el espíritu,y no el dinero, la fuerza que moverá el mundo.

...y ahí estará el Duende.

úrsula.

Helí dijo...

"Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el" duende "libre, para construir una sociedad mejor."